"NARDO y los zapatitos de oro" libro infantil basado en un episodio de la vida Jefferson Pérez 
ECUADOR, 17/11/2009. En una hermosa ciudad de los Andes ecuatorianos nació Jefferson Pérez. La frase parece salida de un cuento infantil, de esos que después de un conflicto tienen final feliz. Este relato es muy parecido, pero real.
El tres veces campeón olímpico Jefferson Leonardo Pérez Quezada, es el protagonista del relato infantil Nardo y sus Zapatitos de oro.
Sí, mañana se realizará la primera presentación de un cuento infantil inspirado en la vida del deportista. El nombre se lo debe a la forma como lo llama su mamá, “Nardo”, y a una anécdota llena de emociones que comparte con su hermano menor, Fabián. “La historia de los zapatitos de oro resume mi vida en un momento”, dice el atleta.
El acreedor a muchos reconocimientos dentro y fuera del país inspiró a Sandra López a escribir un relato infantil con el propósito de inspirar a niños, jóvenes y adultos.
La periodista se desempeñó durante varios años como directora de comunicación y relaciones públicas en el Comité Olímpico del Ecuador, ahí conoció de cerca al también designado mejor deportista de Latinoamérica. “Admiro y respeto a Jefferson, no solo como el atleta destacado que es, sino como el ser humano y el amigo”, detalla Sandra.
El cariño entre el deportista y la escritora se hace evidente. La personalidad risueña y expresiva de Sandra contrasta con el carácter apacible y reservado de Jefferson, pero la confianza mutua se siente. Ella dice conocer y amar Cuenca a través de los ojos de Nardo, desde que él la invitó a conocer el barrio donde creció, el mercado donde ayudaba a su mamá, los callejones donde se armaban grandes peleas con su hermano menor, las formas como trepaban a los techos del mercado para jugar fútbol, donde se idearon los sueños que hoy se están cumpliendo.
Nardo
Jefferson, que combina sus actividades profesionales con sus estudios en la maestría de Sport Management que sigue de manera semipresencial en España, estará presente en el lanzamiento del libro, el 16, 17 y 19 de este mes. Las ganancias que se obtengan de la venta del ejemplar se destinarán a la Fundación Jefferson Pérez.
“Yo prefiero tener mejores ciudadanos que más campeones olímpicos”, dice Jefferson. Con su sencillez evidente y su preocupación constante hacia la realidad del país, el medallista olímpico dice comprender que una historia no desaparecerá a los cientos de Nardo y Fabián que están en los mercados o semáforos, pero se siente feliz de saber que llegará al menos a uno.
Alegría que comparte de manera especial con su hermano Fabián, quien después de ser su más recurrente opositor en las peleas infantiles, pero bajo la premisa “yo te puedo pegar, pero ningún otro”, hoy es su mejor amigo y un ejemplo más de que con perseverancia las metas se cumplen. Él se graduó en administración de empresas y está estudiando una maestría.
La escritora
Sandra se describe como triplemente costeña, nació en Manta, creció en Esmeraldas y de los doce a los treinta y dos años vivió en Guayaquil. Desde hace cinco está radicada en Alemania, pero mediante su familia y esporádicas visitas continúa conectada con la realidad del país.
Nardo y sus Zapatitos de oro, es su primer libro, pero su amor por escribir proviene desde su adolescencia. Tiene tres hijos, al menor, de cuatro años y de nacionalidad alemana, aún le cuenta historias antes de dormir. Y justamente, en una de las tantas noches se cuestionó: ¿por qué no contarle a mi hijo historias de su país?
El cuento nació a la luz de la lámpara de noche de su pequeño Antonio. La historia de un niño que trabajaba en el mercado, que
vendía periódicos, rosas, que estudió, que siguió estudiando, que consiguió que el himno de su país se escuche en el mundo entero.
Una historia de trabajo infantil, que no es muy lejana a la realidad actual del Ecuador, como lo indican las cifras de la Organización Internacional del Trabajo y de la Unicef en el 2005.
“Jefferson Pérez es el símbolo de lucha de quienes, sin detenerse a mirar cuán grandes son los obstáculos, solo se fijan metas, se concentran en ellas, las trabajan, las luchan y las obtienen con la gran satisfacción de que cada meta alcanzada por un ecuatoriano, es un aporte decisivo al engrandecimiento de nuestro país”, expresa la escritora quien desea que el cuento llegue a las escuelas públicas de las diferentes ciudades, donde cree que se encuentran aquellos niños que viven en las mismas circunstancias que el protagonista del cuento y donde sembrar la semilla de la esperanza y del amor a la lectura.
Fuente: Diario El Universo
VALOR:$10 PEDIDOS: info@jeffersonperez.com
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